Blog · abril 22, 2026 · 5 min read

The Wolves DTLA está redefiniendo en silencio la coctelería de Los Ángeles

The Wolves DTLA Is Quietly Redefining LA Cocktails

Sal del bullicio del centro de Los Ángeles, cruza una puerta de madera tallada y te encuentras dentro de The Wolves @thewolvesdtla : no un bar, sino una catedral del oficio de la coctelería. De esos sitios donde las bebidas te exigen atención, los bartenders se mueven con intención y el lugar se siente vivo.

Ya habíamos estado en The Wolves. Más de una vez. Pero esta vez TBDE se unió a nuestros amigos de 1921 Tequila @casa1921usa para mirar de cerca una de las cartas de coctelería más inventivas de Los Ángeles. 

La carta es un delirio firmado por Nathan McCullough — alias @supercreativereallyniceguy…sí, ése es su usuario, y la verdad, le queda. Mitad artista, mitad técnico, Nathan es de los bartenders que no mezclan bebidas: diseñan sabores, con precisión y con algo de travesura. La carta se lee como un libro de cuentos para los un poco desquiciados y los deliciosamente curiosos. Éstos son algunos de sus cócteles imperdibles.

Agua Buena

Un cóctel que te da un golpe en el paladar y te besa al salir. 1921 Tequila Blanco infusionado con camarón (sí, leíste bien), casado con una base de aguachile : pepino, ajo, hierbabuena, serrano, limón. Es un coctel de mariscos sin cuchara. Nathan no hace bebidas. Escribe biografías de sabor.

1921 Negroni

¿Clásico? No del todo. ¿Reinventado? Sin duda. Es el Negroni descarriado: 1921 Tequila Blanco, Campari, byrrh quinquina, licor de ruibarbo y amaro Luciano, todo rematado con una espuma de coco tostado capaz de hacer llorar a un hombre hecho y derecho. Es amargo, dulce, raro y hermoso, como casi todo lo bueno de la vida.

Charleston Brew

Piensa en un coctel de café, pero sube el volumen hasta que el vaso empiece a sudar. 1921 Crema de Tequila, cacao, espresso, licor de café y —espérate— croissant tostado. Es el desayuno de los moralmente flexibles. La crema batida es ese beso en la frente que no sabías que necesitabas.

1921 Tequila Martini

@kalebad lo sirve limpio y letal: 1921 Tequila Blanco, vermut seco, amargo de naranja (recomendado, salvo que odies la perfección) y la decoración que prefieras: twist de limón amarillo o aceituna. Elegante. Peligroso. James Bond si hubiera crecido en Jalisco.

El ambiente

Luz baja y exigencia alta. The Wolves no está aquí para consentirte el vodka con soda de siempre. Está para hacerte sentir algo. Es un bar que respeta los clásicos, pero no le tiembla la mano para quemar el manual y construir algo mejor entre las cenizas.

Así que ve. Pide algo raro. Deja buena propina. Y no preguntes demasiado: confía en quien está detrás de la barra.

Sobre The Wolves

The Wolves no es de esos bares con los que uno se topa de casualidad: es de los que primero oyes mencionar en voz baja y luego buscas como un secreto que vale la pena guardar. Escondido en pleno centro de Los Ángeles, se siente más como una botica de otra época que como un bar de coctelería moderno. Techos labrados, cristalería vintage y una carta que no sigue tendencias: las marca. Aquí no se despachan clásicos aguados. 

Sobre 1921 Tequila

1921 Tequila no es una botella bonita más en la barra. Es un tequila con raíces hondas en tierra mexicana y un nombre que le hace una reverencia al fin de la revolución. Del filo nítido del Blanco al Añejo rico y de sorbo lento, pasando por la Crema de Tequila peligrosamente suave, cada servicio es una lección de equilibrio: dulce, terroso y descaradamente audaz. En Casa 1921 no hacen tequila para las masas. Lo hacen para quien de verdad le importa cómo se hace el tequila y quién lo hace.

Volver al diario